RINCÓN DEL MAR – RINCÓN DEL FRANCÉS

Escrito por rakelclemen 31-10-2017 en Rincón del Mar. Comentarios (0)

Por recomendación de un amigo acabamos a dos horas y media de Cartagena de Indias, en un lugar llamado Rincón del Mar, más en concreto en el Rincón del Francés. Llegar fue una Odisea en minibús y en moto, pero mereció mucho la pena. Llegar hasta allí me recordó a cuando vivía en Loma Alta, en Bolivia. Las casas pequeñas, las vacas, el verde… y llegar al destino supuso llegar a otro lugar tranquilo, con gente muy amable y una playa, que sin ser paradisiaca, tenía todo lo que necesitábamos para descansar.

Además de bañarnos en sus tranquilas aguas, hablar con gente que vivía allí y gente que estaba de paso como nosotros, disfrutamos de su rica gastronomía (peces y langostas recién capturados) y de dos excursiones inolvidables. La primera fue nocturna, ya que era para ver y nadar entre el plancton luminiscente. Para ello nos adentramos en barca, y un poco andando entre el fango (ya que había que arrastrar la barquita) a una ciénaga. Allí echamos el ancla, y entre risas y no risas nos tiramos al agua (personalmente con un poco de miedo, por no saber qué habría en el agua). Empecé dando grititos, ya que cada vez que me tocaba algo entraba en modo pánico, pensando que sería algún animal y siempre resultaba ser la pierna de alguien nadando a mi lado. Finalmente me relajé e hice el ángel, di vueltas y no paré de moverme, fascinada al ver cómo brillaba todo con mis movimientos. Ha sido una de las experiencias más curiosas que he tenido en mi vida. No se puede plasmar el foto, porque cada vez que se ilumina algo ya deja de verse el plancton, pero eso lo hizo aún más interesante.

La segunda excursión fue al archipiélago de San Bernardo, formado por un conjunto de islitas paradisiacas. Nosotros visitamos la de Múcura, y vimos otra islita que se llama Santa Cruz del Islote.Esta última en realidad se trata de una construcción hecha por el hombre, y es de la isla con mayor densidad de población del mundo, aunque afirman que el censo no está bien hecho y realmente no vive tanta gente como dicen en la pequeña isla. Como no sabíamos cómo era el plan, pues no bajamos a visitarla. Nos quedamos en otra islita, por si la gente quería comer, de la que no recuerdo el nombre, pero a la que llegaron bastantes barcos con turistas. Nosotros nos apartamos hasta ese pequeño  paraje que se puede ver en la fotografía. Caribe puro.


Abandonar Rincón del Mar para acabar en una ciudad tan fea como Cartagena de Indias, nos daba muchísima pereza, pero no nos quedaba otra si es que queríamos seguir conociendo Colombia. Así que después de vivir una aventurilla (discusión del conductor con los chicos que nos consiguieron el transporte porque nos habían cobrado de más), conseguimos autobús hasta la famosa ciudad de Cartagena.