FLORENCIA (LA CIUDAD DE LA CATEDRAL)

Escrito por rakelclemen 18-06-2018 en Florencia. Comentarios (0)


Después de la Odisea para llegar a Florencia el resto del viaje fue estupendamente. Florencia lo recorrí con mi amiga Ainara, así que ella iba contándome anécdotas de los lugares por donde pasábamos. Salimos de la estación Santa Maria Novella y paseamos por la Catedral de Santa Maria del Fiore (Il Duomo di Firenze), que es sin duda uno de los edificios más impresionantes de la ciudad.


También pasamos por la Piazza della Signoria, donde entre otras obras se puede ver una réplica del David de Miguel Angel. Por supuesto estuvimos en el Puente Viejo (Ponte Vecchio). Un puente muy fotogénico en la distancia y en el que, en su corredor, se pueden visitar distintas joyerías. En estos locales en un principio se ubicaron carnicerías y pescaderías, pero con el tiempo, por los malos olores se decidió alejar este comercio de los palacios del centro, y cambiarlo por el oficio de la orfebrería. Aquí el que disponga puede gastar con gusto sus dinerillos.


Pasamos la Plaza de la República, ahora en obras. Paramos a tocar el hocico del jabalí, que los tiene dorado de tanto sobarlo todo el mundo (como el pecho de Julieta en Verona). Eché una moneda de 10 céntimos y cayó en la rendija, así que se supone que vuelvo a Florencia en un futuro (Lo que me parece muy buena idea). Para acaba el tour ese día comimos en un puesto del mercado, donde probé comida rica, rica, de la cocina italiana y de postre, pues hicimos una visita a la mejor heladería del lugar.

Al día siguiente visitamos la Villa Petraia. Fue una suerte porque tuvimos visita guiada, la chica era un encanto y nos explicó la historia a las mil maravillas. Claro que como fue en italiano, yo de vez en cuando desconectaba el oído y me iba a mi mundo, así que no me enteré de todo lo que dijo. La villa por fuera es sencilla, al igual que sus jardines, pero una vez que pones el pie dentro es impresionante, un salón enorme, habitaciones, sala de juegos…Tenía de todo. Merece mucho la pena visitarla, y encima la visita es gratuita.


Esa misma tarde me tocaba viajar a Roma, así que mi paso por Florencia fue bastante efímero, así que tal y como dijo el jabalí, me toca volver a esta maravillosa ciudad, y yo no soy de contradecir a jabalíes. Gracias Ainara, Máximo y Alain por acogerme en vuestro hogar. Tengo pendiente volver y estar más tiempo con vosotros…Lo diga o no lo diga el jabalí ;)