PASEANDO POR LA LUNA Y MARTE, SAN PEDRO DE ATACAMA (CHILE)

Escrito por rakelclemen 07-10-2014 en ATACAMA. Comentarios (0)

Llegar a San Pedro de Atacama, Chile, me llevó bastante más tiempo que mi estancia allí. Sinceramente cuando pensé en ir hasta allí no sabía que iba a tener que hacer tantos cambios de autobús, pero creo que mereció la pena el viaje, y mucho.

Después de despedirme de mi compañero Dennis, que viajaba a Puno, yo me embarqué en un autobús a Tacna. En Tacna cambié euros, pero los justísimos para entrar en Chile, ya que al no haber otra opción el cambio de moneda era sumamente bajo. De allí viajaba a Arica, Chile, por lo que pasé los pertinentes controles en la frontera de Perú y la de Chile. Llegué por la tarde a mi destino del que tenía intención viajar directo a San Pedro, cosa que no fue posible porque no había viajes a allí directos ese día, así que me tocó viajar toda la noche (11 horas) a Calama. En el camino nos hicieron bajarnos y pasar un control con las mochilas y nos hicieron mostrar todo. Respecto al autobús no tengo nada negativo que decir, todo lo contrario viajé en un bus semicama con azafato y todo, incluso nos dieron un pequeño paquete con zumo y galletas. Lo cual fue de agradecer, ya que yo estaba sucia, cansada y harta de viajar.

Cual fue mi sorpresa al llegar a la estación de Calama y encontrarme con que no me vendían billete a San Pedro, que tenía que esperar a que vendría el autobús y ver si había sitio. Me mosqueo bastante ver que a una pareja de extranjeros nada amigables sí les habían vendido los billetes... de todos modos no fue problema porque viajamos casi vacíos en el bus cama que llegó.

Por si no lo he mencionado, salvo el Valle de Colca todo fue desierto y desierto, y esto era aún más desértico si cabía, aunque con paisajes bastante bonitos y llamativos. Al bajar del bus y sin saber muy bien si habíamos llegado a nuestro destino nos bajamos todos, y de ahí comencé a conversar con una pareja muy agradable, Lidia de Francia y Antonio de Italia. Y con ellos me fui a buscar alojamiento, tras dar varias vueltas y llegar a una calle totalmente turística llena de alojamientos, ventas y turistas, encontramos un lugar donde dormir, el Hosting Albergue o algo así.

No fue hasta que llegué allí que descubrí que todo era más bien caro, y que había miles de excursiones para hacer al margen de mi tour por el Salar de Uyuni. Así que me dediqué a buscar la mejor oferta de tour para el día siguiente, a intentar conseguir más pesos chilenos ya que los cajeros no querían darme dinero y a contratar otra excursión para la tarde al Valle de la Luna.

A las 4 de la tarde nos dirigimos en la excursión al Valle de la Luna, que en 1982 fue declarado Monumento Nacional. El nombre al valle se lo puso un arqueólogo jesuita que descubrió la zona. También le puso el nombre de Las 3 Marías a unas esculturas naturales, aunque yo sinceramente no veía ninguna virgen por ningún lado, pasamos por el Valle de la Muerte, pero este nombre se debe a un malentendido con el jesuita, ya que él quiso llamarle el Valle de Marte (al atardecer y de noche debe tener bastante parecido con el planeta Marte). Fue bonito pasear, fotografíar y perderse un poco por el valle, para finalmente cerrar el día viendo un atardecer espectacular en la Cordillera de la Sal.

Lidia, Antonio y yo nos fuimos a cenar juntos a la zona donde yo había comido que no era turística, ya que ellos andaban como yo con bajo presupuesto para viajar. Y de ahí yo me fui a dormir porque nuevamente me tocaba madrugar para empezar mi ansiado tour por el Salar.

De San Pedro de Atacama me surge una duda: ¿de dónde sacan el agua para que nos lavemos todos los turistas? Si todo es seco, seco, seco... en fin, misterios de la naturaleza que nunca dejará de sorprenderme.