LAS LINEAS DE NAZCA Y EL MISTERIO DE LA BALLENA

Escrito por rakelclemen 04-10-2014 en nazca. Comentarios (0)
Nazca como ciudad no tiene mucho, pero uno no puede dejar de visitarla y contemplar desde el aire sus famosas líneas y tratar de empaparse de una cultura de la que aún queda mucho por descubrir. Esta civilización preinca existió en esta zona aproximadamente desde el año 100 adC hasta el 800 dC. En este año desaparecieron los Nazcas y sólo quedan las líneas y restos de sus construcciones y momias.

 En las excavaciones realizadas en los últimos años se han hallado restos de vasijas que indican cómo vestían, cómo eran, qué comían y otras costumbres de estas personas. Fue una civilización de agricultores, se cree que fue una zona bastante fértil hace muchos años y que con el tiempo se fue desertizando haciendo más y más complicada su subsistencia hasta su desaparición. Los Nazcas crearon Puquios (Acueductos) que son pozos de agua de forma esféricas con distintos niveles de las que extraían el agua y que se comunicaban unos con otros por conductos subterráneos. Yo tuve la suerte de visitar un acueducto, pero con forma de surco, el Acongalla. Este acueducto consta de 6 niveles, con piedras puestas unas sobre otras que sujetan los 6 niveles. El agua se filtra del suelo y en este caso no está interconectado con ningún otro acueducto sino que se extiende 1 km más hasta la zona de regadío.

Otro resto de la civilización es Cahuachi, una pirámide ceremonial donde hacían probablemente ofrendas de cabezas. Se han encontrado fosas con numerosos cráneos y sin los cuerpos. Los cuerpos que se han recuperado estaban en posición sentada y muchos sin cabeza, indicando que habían sido sacrificados a los dioses. Cuando cortaban las cabezas, curiosamente las vaciaban y las agujereaban a la altura de la frente y las atravesaban con cuerdas para poder colgarlas y ofrecerlas a los Dioses del agua y la fertilidad. De hecho la teoría más firme en este momento sobre las líneas, es que sean templos al aire libre donde realizaban sus rituales, ofrendas y sacrificios.  Sobre los Geoglifos (líneas) se sabe que han cambiado con el tiempo y que el proceso de realización era primeramente retirar las piedras del suelo que se colocaban a un lado y posteriormente sacaban la arena. Con este proceso realizaron decenas de líneas (no se sabe exactamente cuantas), formas de animales y de manos...

Volé con la compañía Aeroparacas en una avioneta pequeñita con 8 plazas contado a los pilotos. El vuelo dura una media hora y es bastante agitado, de hecho yo tenía la sensación de estar en un avión de juguete de los Pin y Pon o algo así. Hay que hace caso a la recomendación de no desayunar y no comer en las horas anteriores porque la avioneta trata de acercarse mucho a las líneas lo que hace los cambios de presión y giros sean numerosos. Pudimos ver el astronauta, el trípode, el árbol, el perro, los trapezoides, el mono, el pelícano, el cóndor, la araña, el colibrí,... y sin duda, el que más me llamó la atención fue la ballena. ¿cómo pudieron saber de la existencia de las ballenas?

 Por si había tenido pocas emociones, para hacer tiempo hasta la salida de mi autobús nocturno a Arequipa, me apunté a la locura de hacer Sandboarding en las dunas. Me costó todo 110 soles. El tour fue completo porque primero visitamos el acueducto de Acongalla y de ahí a Cahuachi. Viajamos en un boogie, y con la arena y las piedras íbamos dando saltos a lo loco y yo sin poder chillar porque me entraba arena en la boca. En Cahuachi están los restos de 3 construcciones religiosas, aunque en realidad debe de haber 36 templos en los 24 km cuadrados de la zona. Por falta de presupuesto sólo se han restaurado estas tres.

También visitamos una de las pocas tumbas que no ha sido saqueada. Se ven restos de cerámicas y huesos humanos. Cerca estaba la momia de lo que parece una niña pequeña de unos 7 años. La edad media de los Nazca era de 35 años por la baja calidad de vida que tenían y las duras condiciones en las que vivían. Para cerrar la tarde nos fuimos a dar saltos por las dunas, subíamos sin saber qué nos encontraríamos al otro lado y bajábamos las dunas a toda velocidad. ¡Pura adrenalina!

Para rematar la faena hicimos Sanboard, primero nos tiramos sentados, después de cabeza y finalmente de pie. Para mí la más impresionante era de cabeza, bajaban pensando si me quedarían clavada como un avestruz en la arena. Esta aventura la compartí con Jonathan el guía y conductor, con un chico de Londres y otro de Ica. La vuelta no fue menos loca en el boogie regresando a toda mecha a Nazca en el anochecer. Si alguien va para allá le recomiendo la compañía con la que hice el tour, cuidan mucho de todo, la empresa es “Edunastour”

 Don Luis, el dueño del hostal me dio mucha conversación hasta la hora de partir. Me habló de la importancia de la extracción del cobre en la minería de la zona, los problemas que hubo al no estar regularizada la extracción y las dificultades finales al regularizarlo. Evidentemente la situación actual es mucho mejor y se han acabado con las bandas y tráfico de personas que había hasta hace relativamente poco.

Era sábado y me perdí la fiesta que empieza en Nazca y acaba en la playa porque tenían que viajar durante 12 horas a Arequipa. Viajé con la compañía Palomino y me cobraron 60 soles. Hay buses más caros y más cómodos, pero mi presupuesto es ajustado, así que sólo quedaba adaptarse. Mi fallo fue pedir ventana... primero porque si uno quiere salir al baño tiene que molestar al compañero y segundo si el compañero se expande como el gas te termina arrinconando en una esquina sin espacio ni para respirar. Aprendizaje número 1 de este viaje a Arequipa, ...jamás, jamás pedir ventana y menos de noche que no hay paisaje para ver ;)