MIS VIAJES

DETALLE DE MIS AVENTURAS

rakelclemen

LOMA ALTA Y CIERRE DE VIAJE

Escrito por rakelclemen 17-10-2014 en loma alta. Comentarios (0)

Llegar a Loma Alta, Bolivia supuso una Odisea, horas y horas de autobús, dormir en un hotel cutre con cucarachas en Montero, esperar a un trufi (taxi) que no llegaba, para finalmente llegar a mi destino en el colectivo (autobús regular). Loma Alta, en resumen, ha supuesto 12 días de emociones, de reencuentros, de paseos entre gallina, chanchos (cerdos), ocas,... La gente me recibió con cariño y me llenó de emoción recibir tantos abrazos, tantas sonrisas, me alegró ver caras conocidas y caras nuevas, dedicarme a comer a todas horas con invitaciones de gente maravillosa. MI nexo de socialización fue Mario, que me invitó a ir a los partidos de fútbol femeninos y a un cumpleaños. Los profes del básico me recibieron e integraron como si nunca me hubiera ido, y ahí cociné cuñapé con ellos, participé en cenas y me llevaron en moto a ver danzas populares en Rincón (un pueblo cercano).

He aprendido a hacer empanada de queso y cuñapé (se hace con almidón de yuca y muchísimo queso, es mi debilidad), he aprendido a esperar, a no mirar el reloj, a sentarme a leer sin preocuparme de la hora, a ver jugar a los niños, a escuchar a los gallos. He cuidado junto a la hermana a perritos pequeños, 3 de ellos murieron, perder a una cachorrilla me dio especialmente pena ya que estuvimos cuidándola día y noche desde que vimos que tenía una herida llena de gusanos. He visto una vez más que la vida es muy injusta con la gente que menos tiene, como en el caso de una mujer que vino con su nieta con malformación en sus orejitas y el ano junto al estómago, y he mirado esto con impotencia y pena, me he preguntado por qué y no he encontrado respuesta.

Un apartado especial para mí es la hermana Graciela, sin ella jamás habría conocido este pequeño lugar maravilloso que tiene algo que atrapa. Volver a verla después de 12 años ha sido maravilloso, un regalo de la vida, compartir con ella buenos momentos, pasear, charlar, ver su energía que no decae con los años y alegrarme con las mejoras que ha conseguido en el pueblo, su lucha es incesante y eso me admira. El nuevo proyecto, un internado para los alumnos que vienen de fuera, mis mejores deseos en esta ilusión y labor. Despedirme el pasado sábado de ella en el aeropuerto ha sido de las cosas más tristes que me ha pasado últimamente, despedirme sin saber cuándo volveremos a vernos,..., en fin, ojalá volvamos a vernos pronto.

Mi fin de viaje ha sido donde empezó, en Lima, compartir momentos con Carlos y su maravillosa familia, y visitar brevemente Punta Hermosa, lugar de veraneo y surf. Fue una lástima no tener tiempo para meternos al agua y disfrutar de sus olas, pero al menos pude escuchar el sonido de las olas rompiendo, pasear por la arena y quemarme (por desgracia) bajo el sol que me adormecía.

Este viaje ha sido maravilloso, como todos los anteriores. Viajar tiene algo mágico para mí, por los lugares, las nuevas caras, las viejas caras, por los niños, las risas, el cansancio, la incertidumbre del lugar, las fotos, los recuerdos, los momentos en soledad y los momentos compartidos. ¿Se puede ser más afortunada?

MARAVILLAS DE LA NATURALEZA, CONOCIENDO EL SALAR DE UYUNI

Escrito por rakelclemen 08-10-2014 en salar. Comentarios (0)
El tour de tres días y dos noches comenzó en San Pedro de Atacama y acabó en Uyuni. Compartí experiencia con un padre (Martin) y un hijo (Marcus) alemanes y más bien poco o nada sociables, y con dos chicos ingleses Brad y Dean, y su otro compañero de viaje, Liam que es de Estados Unidos. Y ahí nos llevaron a cruzar la frontera para entrar a Bolivia, que no era otra cosa más que una cabaña pequeña y una barrera que se levantaba con la mano...pura tecnología punta en el desierto jejeje.

Salvo el inconveniente del frío, que hacía bastante frío, de este cortante que no deja respirar casi el viaje fue una maravilla. Visitamos el primer día la Laguna Blanca donde esta vez casi no había flamencos, la Laguna Verde que no tiene animales por su alto contenido en cobre y arsénico. Pasamos junto al desierto de Dalí para llegar hasta un lugar de aguas termales, donde pude darme un baño a 36 grados rodeada por desierto frío. Antes de parar a comer pasamos por las fumarolas del volcán Luz de la Mañana. Almorzamos más bien poco, ya que se supone que al estar a más de 5000 metros de altitud no es conveniente darse grandes comilonas.

Nuestra última visita del día fue la Laguna Colorada que es impresionante con su color rojizo y sus manchas blancas de Litio que asemejan nieve, y los flamencos paseando tranquilamente por sus aguas. El flamenco andino es el único que soporta los inviernos extremos en la zona, incluso si se congela el agua se quedan sobre su pata esperando hasta que se deshiela el agua y pueden volver a caminar y buscar comida, en fin, son aves bien resistentes.

 La noche fue impresionantemente fría, pero al mismo tiempo preciosa. Poder contemplar un cielo repleto de estrellas sin ningún otro sonido que el del viento, es sin duda un regalo de la naturaleza. Para entrar en calor los 3 amigos se habían comprado una botella de Pisco y ahí estuve charlando un rato con ellos, y con otra gente que se alojaban en el hotel. La noche dio bastante de sí, por un lado los alemanes pasaron de dormir en la camas que eran estupendas y optaron por montar un chiringuito en el suelo donde durmieron con su mosquitera y todo. Por mi parte tuve la suerte de recibir la visita de alguien que se equivocó de habitación y vino directo a mi cama. Yo que estaba con mis tapones, dormida profundamente sentí algo y no sabía qué demonios era hasta que encendí la linterna y el chico en cuestión se piró de la habitación...En fin, yo casi muero de infarto con la equivocación que pensé que había entrado algún animal y se había subido a mi cama...

 El segundo día visitamos lugares increíbles como el Desierto de Siloli lleno de rocas volcánicas. Pasamos por el Cañón del Paso del Inca. Allí vimos dos bizcachos, que son una mezcla de conejo y ardilla. Antes del almorzar recorrimos la Ruta de las Joyas con sus tres lagunas. Es en la de Cañapa donde comimos para reponer fuerzas y encaminarnos al mirador del Volcán Ollague, aún activo. La última parada antes de llegar al hotel ha sido en el Salar de Chiguana, por donde pasan las vías de un tren que hace su recorrido dos veces al día transportando minerales de Uyuni a Chile, y de Chile lo exportan a Japón.

El hotel de Sal resultó ser nuevo, precioso y con una habitación increíble para mí sola pero en la que no funcionaba el agua caliente,... cosa que descubrí cuando ya estaba enjabonada y con pocas ganas de andar en toalla buscando solución, así que como pudieron mis ganas de quitarme el polvo, y demás restos no deseados de mi cuerpo, me duché con agua fría. Esa noche, a pesar de no recibir ninguna visita sorpresa fui incapaz de dormir nada, creo que por la sal, que el ambiente estaba tan seco que parecía que respiraba y masticaba sal.

El tercer día lo comenzamos a las 5 para poder ver el amanecer en el Salar de Uyuni. Hasta ahora me había sorprendido que Miguel, el guía, supiera por donde ir, ya que no hay caminos bien marcados, pero que condujese de noche en mitad de un desierto de sal me pareció el no va más. Lo más llamativo del salar, a parte del salar en sí mismo que es impresionante, fue la isla Incahuasi, también conocida como la Isla del Pescado. Es un islote lleno de cactus que tienen cientos de años por el que se puede pasear, sacar fotos y contemplar lo impresionante e inmenso que es el salar. Te dan un tiempo posterior para hacer fotos en el salar y jugar con la dimensiones, las distancias y hacer fotos creativas. Los chicos llevaban un dinosaurio de juguete e hicieron fotos con él. ¡Fue muy divertido!

Después de ver el Museo de Sal, que fue le primer hotel de sal que se construyó, fuimos a almorzar a Colchi. En Colchi fabrican artesanía de sal y la venden. Para acabar el día y tour nos acercaron la cementerio de trenes de Uyuni. Acabé el tour con pena por dejar un lugar tan maravilloso y por tener que despedirme de los simpáticos Dean, Liam y Brad, que tuvieron el detalle de acompañarme hasta el autobús que me iba a llevar a Oruro. Y nos despedimos entre risas recordando la frase más repetida por la pareja alemana: “Martin, photostop!).

 Una vez más el destino me ha permitido conocer a gente entrañable, a gente con ganas de viajar y conocer nuevos lugares y personas, y me han acercado otros idiomas, otras culturas, otras conversaciones. Y con ese recuerdo y esa emoción me sentía más que ilusionada por llegar a Loma Alta y reencontrarme con personas que hacía más de 12 años que no veía.

PASEANDO POR LA LUNA Y MARTE, SAN PEDRO DE ATACAMA (CHILE)

Escrito por rakelclemen 07-10-2014 en ATACAMA. Comentarios (0)

Llegar a San Pedro de Atacama, Chile, me llevó bastante más tiempo que mi estancia allí. Sinceramente cuando pensé en ir hasta allí no sabía que iba a tener que hacer tantos cambios de autobús, pero creo que mereció la pena el viaje, y mucho.

Después de despedirme de mi compañero Dennis, que viajaba a Puno, yo me embarqué en un autobús a Tacna. En Tacna cambié euros, pero los justísimos para entrar en Chile, ya que al no haber otra opción el cambio de moneda era sumamente bajo. De allí viajaba a Arica, Chile, por lo que pasé los pertinentes controles en la frontera de Perú y la de Chile. Llegué por la tarde a mi destino del que tenía intención viajar directo a San Pedro, cosa que no fue posible porque no había viajes a allí directos ese día, así que me tocó viajar toda la noche (11 horas) a Calama. En el camino nos hicieron bajarnos y pasar un control con las mochilas y nos hicieron mostrar todo. Respecto al autobús no tengo nada negativo que decir, todo lo contrario viajé en un bus semicama con azafato y todo, incluso nos dieron un pequeño paquete con zumo y galletas. Lo cual fue de agradecer, ya que yo estaba sucia, cansada y harta de viajar.

Cual fue mi sorpresa al llegar a la estación de Calama y encontrarme con que no me vendían billete a San Pedro, que tenía que esperar a que vendría el autobús y ver si había sitio. Me mosqueo bastante ver que a una pareja de extranjeros nada amigables sí les habían vendido los billetes... de todos modos no fue problema porque viajamos casi vacíos en el bus cama que llegó.

Por si no lo he mencionado, salvo el Valle de Colca todo fue desierto y desierto, y esto era aún más desértico si cabía, aunque con paisajes bastante bonitos y llamativos. Al bajar del bus y sin saber muy bien si habíamos llegado a nuestro destino nos bajamos todos, y de ahí comencé a conversar con una pareja muy agradable, Lidia de Francia y Antonio de Italia. Y con ellos me fui a buscar alojamiento, tras dar varias vueltas y llegar a una calle totalmente turística llena de alojamientos, ventas y turistas, encontramos un lugar donde dormir, el Hosting Albergue o algo así.

No fue hasta que llegué allí que descubrí que todo era más bien caro, y que había miles de excursiones para hacer al margen de mi tour por el Salar de Uyuni. Así que me dediqué a buscar la mejor oferta de tour para el día siguiente, a intentar conseguir más pesos chilenos ya que los cajeros no querían darme dinero y a contratar otra excursión para la tarde al Valle de la Luna.

A las 4 de la tarde nos dirigimos en la excursión al Valle de la Luna, que en 1982 fue declarado Monumento Nacional. El nombre al valle se lo puso un arqueólogo jesuita que descubrió la zona. También le puso el nombre de Las 3 Marías a unas esculturas naturales, aunque yo sinceramente no veía ninguna virgen por ningún lado, pasamos por el Valle de la Muerte, pero este nombre se debe a un malentendido con el jesuita, ya que él quiso llamarle el Valle de Marte (al atardecer y de noche debe tener bastante parecido con el planeta Marte). Fue bonito pasear, fotografíar y perderse un poco por el valle, para finalmente cerrar el día viendo un atardecer espectacular en la Cordillera de la Sal.

Lidia, Antonio y yo nos fuimos a cenar juntos a la zona donde yo había comido que no era turística, ya que ellos andaban como yo con bajo presupuesto para viajar. Y de ahí yo me fui a dormir porque nuevamente me tocaba madrugar para empezar mi ansiado tour por el Salar.

De San Pedro de Atacama me surge una duda: ¿de dónde sacan el agua para que nos lavemos todos los turistas? Si todo es seco, seco, seco... en fin, misterios de la naturaleza que nunca dejará de sorprenderme.

AREQUIPA Y EL VALLE DE COLCA

Escrito por rakelclemen 07-10-2014 en AREQUIPA. Comentarios (0)
Las grandes expectativas a menudo vienen acompañadas por grandes decepciones, y así me ha sucedido a mí con Arequipa y el Valle del Colca, aunque ambas por distintos motivos. Arequipa, la llamada ciudad blanca no deja de ser una ciudad más, grande, ruidosa y llena de gente, aunque con un centro histórico de gran valor, eso es indiscutible, pero vayamos por partes.

Llegué bastante temprano por la mañana a Arequipa y para mi sorpresa no era tan sencillo encontrar taxi para ir al centro. Primero se ofreció un taxista que al decirle a dónde quería ir me respondió que buscara otro taxi que él tenía que desayunar, y finalmente un segundo taxista me acercó al centro aunque no hasta el hostal porque decía que era muy lejos y me quería cobrar bastantes pesos más sólo por tener que recorrer 3 cuadras más... Ése es uno de los inconvenientes de ir a un lugar turista y tener toda la pinta de turista, independientemente de mi mochila y mi suciedad.

 Llegué a un hostal más bien viejo, agrietado y con una instalación eléctrica que dudo mucho pasara ningún control de seguridad, pero con un señor entrañable y bien avispado llamado Don José que hacía que el hostal de 1 estrella pasara a tener 4... Llegué y fui a desayunar e investigar el tema de los Free Walking Guides Tour, con tan mala suerte que al ser domingo, era el único día de la semana en el que no había estos tour gratuitos. Así que tuve que improvisar mis planes y comenzar mi visita acompañada sólo por mi plano.

Como no podía ser de otro modo comencé por la Plaza de Armas, visité la Catedral por fuera, el complejo e Iglesia de San Francisco, La Casa del Moral, la Iglesia de San Agustín y, por supuesto, el fastuosos Monasterio de Santa Catalina, de visita obligada. El Monasterio tal y como dicen es una ciudad dentro de la propia ciudad, así que pasee tranquilamente por sus calles y visité cada rincón. Se pueden ver las celdas de las novicias, ver cómo vivían, cuales eran sus costumbres, cómo se comunicaban con el exterior, y como con el tiempo empezaron a impartir sus primeras clases gratuitas a las niñas pobres de la ciudad.

 El Monasterio posee distintos patios como el del Silencio, el de Los Naranjos, y 7 calles principales se extienden por el terreno con nombres de ciudades españolas (Toledo, Córdoba, Sevilla...) y así se asemejan a las calles de pueblitos del sur con sus fachadas blancas, azules, rojas y sus geranios y plantas a sus costados. Contaban con una gran cocina con un pozo de agua que actualmente es ciego, 12 vasijas partidas que eran donde lavaban la ropa, numerosos jardines y un baño que no era otra cosa más que una piscina de tamaño mediano donde ellas se aseaban. Este edificio junto con la Iglesia y Complejo de la Compañía son los más bonitos para mí.

 Después me aventuré a pasear un poco más pero sólo encontré calles con gente, ventas y lugares donde comer, a parte de tener la desgracia de ver como un taxi golpeaba a un motociclista. Cuando ya estaba aburrida y pensando en irme con mis compras al hostal a descansar para prepararme para el gran madrugón vi un lugar donde vendían “Queso helado” (que curiosamente no lleva queso) y allí me adentre a comer mi heladito mientras veía unos cuadros expuestos. Cual fue mi sorpresa cuando me reencontré con Luis, el chico de Valladolid y ahí nos fuimos los dos a pasear y tomar algo. Fue agradable encontrar a alguien con quien charlar y compartir experiencias de viaje.

A las 7 de la noche me recogí al hostal porque no podía dejar de pensar en mi madrugón y en que no había pegado ojo en el bus con el hombre que se expandía. Mientras cenaba Don José y yo charlamos sobre el origen del Universo, los agujeros negros y sobre qué demonios hacemos aquí en este planeta... Al día siguiente me levante bien temprano ya que a las 3 pasaban a buscarnos para ir al Valle del Colca.

Mi primera idea había sido hacer el trekking de dos días, pero finalmente la idea se escapaba de mi tiempo y presupuesto, así que hice la excursión de un día, de ahí el madrugón... Llegar hasta el cañón supone casi 3 horas de bus y un cambio de altitud bastante considerable, tal que me empezó un dolor de cabeza que ya no se me quitó en todo el día y me amargó bastante el viaje. Lo mismo le sucedió a mi nuevo compañero de viaje, Dennis, un chico de Taiwan sumamente amable e interesante, así que ahí compartimos dolor de cabeza y charla durante todo el día.

Desayunamos todos y nos llevaron el bus a la Cruz del Cóndor, con la idea de ver el Cóndor, aunque después de esperar y esperar nadie vio nada...Yo me alejé un poco del foco de gente y encontré unos chicos sacando fotos a un cóndor que se veía bastante lejos, tan lejos que no atiné a sacarle con mi cámara. Aún así he aprendido algo sobre estas aves, que puedes llegar a pesar entre 12-14 kilos por lo que necesitan corrientes grandes de aire para desplazarse. Normalmente se las puede ver desde el amanecer hasta las 3 de la tarde, que es cuando van en busca de comida. Son aves carroñeras, por lo que no cazan, sólo comen animales ya muertos.

 Continuamos nuestra excursión y paramos en Maca donde comimos Zancayo (una especie de kiwi ácido) y vimos la iglesia del lugar. También nos explicaron que en la zona hubo dos civilizaciones preincas, los Coyaguas y los Cavanas. Los Coyaguas construyeron los andenes para el cultivo que aún se siguen utilizando. Aunque ahora, de las 5.000 hectáreas que hay, sólo están cultivadas el 40% de las tierras. El uso de terrazas en el cultivo era para ganar espacio y evitar desprendimientos, las piedras del muro hacer que la tierra guarde el calor del día para las bajadas de temperatura en la noche.

Los Coyaguas vivían en las zonas menos profundas del valle, mientras que los Cavanas en las zonas más profundas. Éstos hablaban quechua, mientras que los Coyaguas Aymara. Con la llegada de los Incas, viendo que no podían conquistar la zona decidieron que un Inca con poder se casara con una princesa de Conyagua y así poder conquistar la zona. A partir de ese momento sólo se habla quechua en la zona.

Nos explicaron muchísimas cosas más, como cuales son sus cultivos, qué tipos de cóndor hay, cómo distinguir el macho de la hembra, que pueden llegar a vivir hasta 80 años y que mueren ciegos, por eso muchos se chocan y se matan. También nos hablaron de la diferencia entre el guanaco y la vicuña (que son salvajes) y las alpacas y llamas que están domesticadas,... en fin tanta información que ya ni recuerdo.

 Regresar a Arequipa fue una bendición por la bajada de altura y por poder pasear después de tantas horas de autobús. Dennis y yo después de ducharnos bajamos al centro a cenar, buscamos un lugar no turístico para comer sopa, y arroz con pollo, lo típico de aquí. Fue interesante compartir el día con él y aprender tanto de un lugar tan desconocido para mí como Taiwan.

 Mi siguiente destino era San Pedro de Atacama, Chile. Lo cual es más rápido de decir que de llegar, pero eso lo dejo para otro post, que en éste ya me he alargado demasiado. Gracias a los que tenéis la paciencia de leer mis historias, a pesar de no tener aún fotos. A mi vuelta prometo insertar fotos para que sea todo más visual y claro.

LAS LINEAS DE NAZCA Y EL MISTERIO DE LA BALLENA

Escrito por rakelclemen 04-10-2014 en nazca. Comentarios (0)
Nazca como ciudad no tiene mucho, pero uno no puede dejar de visitarla y contemplar desde el aire sus famosas líneas y tratar de empaparse de una cultura de la que aún queda mucho por descubrir. Esta civilización preinca existió en esta zona aproximadamente desde el año 100 adC hasta el 800 dC. En este año desaparecieron los Nazcas y sólo quedan las líneas y restos de sus construcciones y momias.

 En las excavaciones realizadas en los últimos años se han hallado restos de vasijas que indican cómo vestían, cómo eran, qué comían y otras costumbres de estas personas. Fue una civilización de agricultores, se cree que fue una zona bastante fértil hace muchos años y que con el tiempo se fue desertizando haciendo más y más complicada su subsistencia hasta su desaparición. Los Nazcas crearon Puquios (Acueductos) que son pozos de agua de forma esféricas con distintos niveles de las que extraían el agua y que se comunicaban unos con otros por conductos subterráneos. Yo tuve la suerte de visitar un acueducto, pero con forma de surco, el Acongalla. Este acueducto consta de 6 niveles, con piedras puestas unas sobre otras que sujetan los 6 niveles. El agua se filtra del suelo y en este caso no está interconectado con ningún otro acueducto sino que se extiende 1 km más hasta la zona de regadío.

Otro resto de la civilización es Cahuachi, una pirámide ceremonial donde hacían probablemente ofrendas de cabezas. Se han encontrado fosas con numerosos cráneos y sin los cuerpos. Los cuerpos que se han recuperado estaban en posición sentada y muchos sin cabeza, indicando que habían sido sacrificados a los dioses. Cuando cortaban las cabezas, curiosamente las vaciaban y las agujereaban a la altura de la frente y las atravesaban con cuerdas para poder colgarlas y ofrecerlas a los Dioses del agua y la fertilidad. De hecho la teoría más firme en este momento sobre las líneas, es que sean templos al aire libre donde realizaban sus rituales, ofrendas y sacrificios.  Sobre los Geoglifos (líneas) se sabe que han cambiado con el tiempo y que el proceso de realización era primeramente retirar las piedras del suelo que se colocaban a un lado y posteriormente sacaban la arena. Con este proceso realizaron decenas de líneas (no se sabe exactamente cuantas), formas de animales y de manos...

Volé con la compañía Aeroparacas en una avioneta pequeñita con 8 plazas contado a los pilotos. El vuelo dura una media hora y es bastante agitado, de hecho yo tenía la sensación de estar en un avión de juguete de los Pin y Pon o algo así. Hay que hace caso a la recomendación de no desayunar y no comer en las horas anteriores porque la avioneta trata de acercarse mucho a las líneas lo que hace los cambios de presión y giros sean numerosos. Pudimos ver el astronauta, el trípode, el árbol, el perro, los trapezoides, el mono, el pelícano, el cóndor, la araña, el colibrí,... y sin duda, el que más me llamó la atención fue la ballena. ¿cómo pudieron saber de la existencia de las ballenas?

 Por si había tenido pocas emociones, para hacer tiempo hasta la salida de mi autobús nocturno a Arequipa, me apunté a la locura de hacer Sandboarding en las dunas. Me costó todo 110 soles. El tour fue completo porque primero visitamos el acueducto de Acongalla y de ahí a Cahuachi. Viajamos en un boogie, y con la arena y las piedras íbamos dando saltos a lo loco y yo sin poder chillar porque me entraba arena en la boca. En Cahuachi están los restos de 3 construcciones religiosas, aunque en realidad debe de haber 36 templos en los 24 km cuadrados de la zona. Por falta de presupuesto sólo se han restaurado estas tres.

También visitamos una de las pocas tumbas que no ha sido saqueada. Se ven restos de cerámicas y huesos humanos. Cerca estaba la momia de lo que parece una niña pequeña de unos 7 años. La edad media de los Nazca era de 35 años por la baja calidad de vida que tenían y las duras condiciones en las que vivían. Para cerrar la tarde nos fuimos a dar saltos por las dunas, subíamos sin saber qué nos encontraríamos al otro lado y bajábamos las dunas a toda velocidad. ¡Pura adrenalina!

Para rematar la faena hicimos Sanboard, primero nos tiramos sentados, después de cabeza y finalmente de pie. Para mí la más impresionante era de cabeza, bajaban pensando si me quedarían clavada como un avestruz en la arena. Esta aventura la compartí con Jonathan el guía y conductor, con un chico de Londres y otro de Ica. La vuelta no fue menos loca en el boogie regresando a toda mecha a Nazca en el anochecer. Si alguien va para allá le recomiendo la compañía con la que hice el tour, cuidan mucho de todo, la empresa es “Edunastour”

 Don Luis, el dueño del hostal me dio mucha conversación hasta la hora de partir. Me habló de la importancia de la extracción del cobre en la minería de la zona, los problemas que hubo al no estar regularizada la extracción y las dificultades finales al regularizarlo. Evidentemente la situación actual es mucho mejor y se han acabado con las bandas y tráfico de personas que había hasta hace relativamente poco.

Era sábado y me perdí la fiesta que empieza en Nazca y acaba en la playa porque tenían que viajar durante 12 horas a Arequipa. Viajé con la compañía Palomino y me cobraron 60 soles. Hay buses más caros y más cómodos, pero mi presupuesto es ajustado, así que sólo quedaba adaptarse. Mi fallo fue pedir ventana... primero porque si uno quiere salir al baño tiene que molestar al compañero y segundo si el compañero se expande como el gas te termina arrinconando en una esquina sin espacio ni para respirar. Aprendizaje número 1 de este viaje a Arequipa, ...jamás, jamás pedir ventana y menos de noche que no hay paisaje para ver ;)