MIS VIAJES

DETALLE DE MIS AVENTURAS

rakelclemen

NUEVO VIAJE

Escrito por rakelclemen 11-08-2011 en General. Comentarios (0)


Aunque aún faltan casi 2 meses me gustarí­a escribir mis primeros pensamientos del viaje de este año...
Ilusión, ésa es la palabra que mejor define lo que siento cuando planifico un viaje. Será saber que voy a descubrir un nuevo lugar, con nuevas personas quese cruzarán en mi camino, nuevos paisajes que recordar en los días de trabajo,anécdotas divertidas que harán el viaje más interesante. Esta vez el viaje será distinto, no será un viaje de voluntariado, pero si un viaje muy soñado y deseado,  sólo quiero disfrutar, descansar,perderme en los rincones de Vietnam... y también será distinto porque no estaré sola, haré el viaje con Iñigo, y eso también me llena de ilusión.
Nunca imagino mucho lo que sucederá en mis viajes, pero siempre tengo cosas en mente, y en esta ocasión hay dos cosas que sé que me gustarán mucho,  HaLong Bay, que es la primera imagen que me viene a la mente cuando pienso enVietnam, y la idea de bucear. No me importa el lugar, Hoi an, Nha Trang,... pero esa nueva experiencia y ese nuevo reto personal están ahí­, y eso me hace pensar con alegría en lo que vendrá.
Esa ilusión por viajar, por volar,  escuchar otros idiomas,  probarnuevos sabores... tantos nuevos momentos que meteré en mi pequeña mochila de recuerdos felices. Me siento tan dichosa por tener una nueva oportunidad de hacer otro viaje a Asia... Gracias por este privilegio que no tantas personas tienen.








REFLEXION

Escrito por rakelclemen 22-10-2010 en General. Comentarios (1)

REFLEXIONES FINALES

Hoy me despierto en una nueva habitación, en casa de Maria,con sábanas limpias, un buen colchón, con la sensación de oler a limpio, de noestar embarrada, polvorienta, hasta mi maleta está sin polvo. Ahora tengo lasensación de que Ghana y sus vivencias sucedieron hace meses y no hace dosdías. Aquí todo es tan distintos… Me gusta disfrutar de cada olor, de cadabocado que toca mi paladar, esa explosión de sabores, el sentir mi pelo sinenredones, el reencontrarme con amigos de Madrid, escuchar la voz de mifamilia, a mi primita,… pero, echo de menos tantas cosas… a mis compis deviaje, a la familia de Buckson, las sonrisas de los niños, ellos llamándome yviniendo corriendo a darme la mano, a las mujeres con sus calderos recogiendoagua y muriéndose de la risa cada vez que las saludaba en Kamara, latranquilidad del pueblo, el cielo estrellado, los anocheceres, pasear junto alos animales en libertad, la tranquilidad del día a día sin preocuparmedemasiado de qué sucedería al día siguiente, el caos de Accra, el subir y bajardel trotro, la gente vendiendo de todo en sus puestos callejeros, el coloridode sus ropas, oír su inglés, hablar mi spaninglish, y reírme con todo el mundo.Pero, sobre todo, añoro su amabilidad, su cariño, su querer hacerme sentirbien, las sonrisas, todo eso ha eclipsado las incomodidades, el no tener unanevera repleta de comida, porque esta experiencia me ha llenado el corazón debuenos recuerdos y vengo llena de planes para Larabanga porque, como diceBuckson, esto es el comienzo, no una despedida. Ojalá así sea, ojalá no seasólo 1 mes y esto sea un gran proyecto, un sueño hecho realidad.

ULTIMOS DIAS

Escrito por rakelclemen 22-10-2010 en General. Comentarios (0)

 

Mi última semana pasó entre preparativos de materialescolar, viajes a comprar cosas para Larabanga partido de fútbol entre Mole yLarabanga, fiesta con el grupo de VIH. Para la cena compramos una cabra, quefue matada, inflada (habéis leído bien, inflada como un globo, para quitarlemejor la piel), troceada y cocinada. Todos disfrutamos de la cabra pero, comosus costumbres son distintas, primero comimos nosotros y después el resto. Depostre hicimos juegos muy divertidos (llevar una naranja, guerra degladiadores…)

Al día siguiente, maría y yo fuimos andando 4 kilómetros hasta lareserva de Mole, allí nos bañamos en la piscina del hotel, nos metimos unacomilona por todo lo alto, y nos fuimos de paseo. Camino a Mole se nos cruzaronciervos, monos, babuinos, un jabalí y de sorpresa, un elefante precioso. Con elsafari no tuvimos tanta suerte y casi no vimos nada. Lo que sí debió de merecermucho la pena, pero no pudimos ver, fue el anochecer allí. El chico italianoque conocimos nos contó que fue increíble pero, nosotras tuvimos que volver arecorrer los 4 kilómetros antes del anochecer. De hecho, medio caminolo hicimos ya sin luz, llegamos justo para cenar, terminar de preparar lamaleta, tener la reunión semanal con el grupo de VIH y el grupo de mujeres quehacen mantequilla.

Recuerdo la última noche con pena, despedirme de Ranma, dela mama, y el recuerdo de la pequeña de la casa, que con su poco inglés me dijomuy triste “Don’t go home”. Y, en ese instante, sentí un nudo en lagarganta  y que los ojos se mehumedecían. Sólo pude cogerle la mano, sonreírla y decirle que la echaría demenos. Y es cierto, la echo mucho de menos.

 

Al día siguiente amanecimos a las 3 de la mañana para cogerel autobús de Mole. Se estropeó a las 3 horas y tuvimos que esperar 2 horas másbajo un sol de justicia a otro autobús que nos llevó a Tamale. En Tamale Carlosfue al hospital, tenía malaria, los demás hicimos recados. Al atardecer regresóun nuevo nudo a mi garganta, dejar a Carlos tan malo, Mycolas con su granabrazo agradeciéndome el haber estado a su lado cuando estuvo enfermo,despedirme de la supernena (Myrian) a la que echo tanto de menos y a la quedebo esta experiencia, y decir adiós a Buckson junto al autobús que nos llevó aAccra.

En Accra todo fue rápido, embajada, compras, paseo por laplaya y dormir, porque el agotamiento nos seguía a todas partes. Despertamospronto para coger el avión a Casablanca y, de ahí a Madrid. No volví sola,porque Maria, por distintos motivos, decidió regresar antes. Así que supongoque por eso, se me ha hecho menos difícil la vuelta.

Recta final en Larabanga

Escrito por rakelclemen 14-10-2010 en General. Comentarios (0)

14 de octubre de 2010

Ansumaaaaaaaaa! (buenos días) Esto ya empieza a parecer una auténtica locura, desde mi punto de vista. A veces pienso que no estamos muy preparados para estar aquí. Hace dos noches Mykolas empezó a ponerse peor, con escalofríos, decía tener muchísimo frío. Yo, sin embargo, sudaba como un pollo, así que dije “mykolas tiene malaria, fijo fijo”. Así que ayer por la mañana María le hizo el test de la malaria y salieron las dos marquitas que indican positivo. Asé que decidimos ir a Damongo (después de una discusión ridícula sobre si iba o no al médico, o si se trataba con medicinas naturales de aquí…sin comentarios).

Aquí todo lo toman con mucha calma. En España habríamos llamado a una ambulancia y nos habríamos presentado en 5 minutos, aquí esa opción no existe y tardamos 2 horas en llegar, y eso que tuvimos mucha suerte. Como ya era las 11 de la mañana ya no había transporte público, el taxi del pueblo no estaba, así que Buckson, se pidió un arroz con pollo, y dijo que tal vez, podríamos ir a día siguiente. Hasta ahora, todo me lo he tomado con mucha calma, que hay que estar 1 hora en silencio, se está, que no se hace en tres días al planificado y urgente… he esperado… pero tenía claro que ayer Mykolas iba al hospital sí o sí. Así que, cuando menos lo pensábamos pasó un todoterreno, lo paramos y fueron tan amables de llevarnos hasta Damongo. Sólo entrábamos Mykolas  y yo, Buckson y Carlos fueron más tarde en una moto que consiguieron del suegro de Buckson.

La pareja del todoterreno eran unos Italianos, que estaban viajando por Ghana, el marido había estado varias veces, de hecho, el conductor, era un ghanés, que vivió durante 10 años en Italia. Estuvimos hablando de nuestro voluntariado, los viajes, ellos hablaron de su viaje, sus hijos… Estaba tan a gusto que me dio pena llegar a Damongo y salir al polvo, al calor, a la búsqueda del hospital. Pensabamos que el hospital estaba en el pueblo pero no, tuvimos que caminar y buscar un taxi, Mykolas cada vez se encontraba peor. Llegar al hospital fue fácil pero, luego, nadie nos explicaba nada, y nos atendió una enfermera muy desagradable que nos mandaba de un lado  a otro, y que finalmente nos dijo “sentaros ahí hasta que os llamen”.

Por suerte, al rato llego Buckson y nos dijo que no nos llamaban, que una vez que te dan tu libro-informe médico, una o un enfermero te pesa, te mide la tensión (como en Bolivia y en Kenya) y luego te vas moviendo en la cola… Buckson empezó a hablar con uno y con otro y en 10 minutos le atendió un médico a Mykolas. Mientras mykolas y yo hacíamos las cosas de hospital, los chicos fueron a hacer compras para Larabanga (la uralita para el techo, las ventanas…). El médico sólo le dio dijo que tomase un montón de pastillas, al preguntar a la misma enfermera del principio dónde estaba la farmacia, nos dijo .” Id en taxi al pueblo, y allí compráis las medicinas y volveis….” YO no me podía creer que no hubiera farmacia cerca y, efectivamente, nos enteramos que había una en el hospital. Las farmacias funcionan del siguiente modo, entras con tu librito, se lo das a una hombre, pagas tus medicinas, dejas el librito en una caja y esperas a que una monja coja el tocho de libros, a los 20 minutos vuelve la monja y empieza a amontonar medicinas con su libro correspondiente y a llamar a la gente. Tuvimos suerte, sólo esperamos 40 minutos.

Comimos a las 4 de la tarde y seguido Buckson y Mykolas volvieron a Larabanga en la moto. Carlos y yo tuvimos que esperar al autobús, llegó a las 6.30 (tuvimos suerte, sólo esperamos 2 horas). Casi perdimos el autobús porque el conductor nos dijo que ese autobús no iba a Larabanga, que el de Larabanga venía luego. Menos mal que llegó un conocido y nos dijo que sí era el autobús. A veces no entiendo si la gente nos miente porque no nos entiende, porque no nos escuchan… así que hemos decidido preguntar las cosas a 3 personas diferentes.

Mycolas está algo mejor, aunque ha pasado un poco de mala noche. Ahora voy a ver si encuentro algún proyecto de voluntariado para Maria, porque se quiere ir de aquí, no se siente muy útil, sus picaduras y piernas están cada vez peor y no soporta comer todos los días fufu, demasiado duro. Así que el domingo viajaremos juntas a Accra, sólo voy a estar unas horas en la capital pero espero que encontremos un hospital en el que ella pueda echar una mano.

Bueno, me voy a ir a buscar algo de agua al río. Me gusta ir, porque es un acto social, allí me encuentro a mujeres lavando, recogiendo agua, las saludo en kamara, me preguntan qué tal estoy, y se ríen mucho, porque siempre me preguntan algo que no entiendo. Creo que ya se han acostumbrado a que yo llevo dos garrafitas pequeñas para llenarlas de agua, no como ellas que cargan unos contenedores metálicos enormes.

Ya sólo me quedan 3 días aquí, me da pena irme. Tenemos de planes hacer una fiesta de voluntarios mañana, comprar una cabra pasa asarla y comerla con el grupo de VIH. Y el sábado maría, Carlos y yo, queremos ir a la Reserva de Mole, no me gustaría abandonar Ghana sin ver a los elefantes y monitos.

ULTIMA SEMANA

Escrito por rakelclemen 11-10-2010 en General. Comentarios (1)

 11 de octubre de 2010

La vida aquí comienza a ser un poco de rutina para todos. He estado preparando algo de material escolar para las clases, María me ha ayudado a preparar fichas, y yo he hecho un parchís chulísimo, aunque aquí ellos juegan al parchís de forma diferente. El sábado Carlos, María y yo fuimos de compras a Damongo. A la ida fuimos de pie en el autobús, pero la vuelta fue mucho más divertida, ya que nos tocó una furgoneta, la suerte es que compramos cochones y pudimos sentarnos en ellos. Fue genial ir viendo paisaje, lo malo que el sol daba duro y pensé que moría deshidratada.

El sábado por la noche,  tuvimos la reunión con el grupo de VIH. Allí se decidió entre todos cuales eran las prioridades de LACODEV. Se decidió arreglar el tejado, poner puertas y ventanas a la escuela, todo esto con dinero recaudado en la fiesta que hicieron mis compis en Madrid.

Ayer, domingo, nuestro plan era ir al parque de Mole, con los elefantes, monos y demás animalitos pero, a última hora nos invitaron a una boda, de una prima de Buckson. Así que, nos pusimos nuestras mejores galas, me tuvieron que dejar una falda, nos cubrimos la cabeza con un pañuelo (era una boda musulmana) y allí nos fuimos. La boda (Que había comenzado el día anterior) empezó ayer en la casa de la novia, mientras la vestían, pintaban y peinaban, todas las mujeres cantaban y bailaban a ritmo de tambores, mientras otras cocinaban en marmitas gigantes fufu. Cuando la novia ya estuvo vestida nos fuimos todos bailando a casa del novio. Allí esperaban los hombres en un recinto en el que habían instalado un equipo de música gigante. Bailamos todos juntos, era divertido pero, hacía demasiado calor. Al mediodía paró la fiesta y al atardecer retomaron el baile, esta vez con mucha menos gente. Por la noche, después de cenar nos acercamos al baile, y allí ya sólo quedaban hombres. YO estaba cansada, así que regresé pronto a casa.

Hoy lunes hemos empezado la mañana a tope. Después de desayunar, hemos ido a por agua (para que a la tarde no manden a las niñas). Y bueno, menudo numerito, nada más llegar al rio me he patinado y caído en medio de las rocas, así que ya he empezado calada pero, el show ha venido después, llevar el agua hasta la casa, los bidones pesaban muchísimo, yo era incapaz de llevarlo en la cabeza, mycolas ha perdido la mitad del agua por el camino. En resumen, que casi no hemos llevado casi agua a la casa, el pueblo se ha cachondeado de nosotros, porque era para vernos…, y estamos KO. Para rematar la mañana, y la Mama (la madre de Buckson) no tengo ninguna duda de la locura que tenemos encima, nos hemos vestido cada una de supernenas, con nuestras toallas, y Carlos del malo de las supernenas. Ya os enseñaré fotos a mi vuelta,…, para vernos, muy, muy divertido. La verdad es que tengo unos compañeros de viaje maravillosos y lo estamos pasando estupendamente, nos ayudamos, acompañamos, porque esto no siempre es fácil. El que no tiene diarrea tiene infección de una herida o unas picaduras de bichos horribles. Por suerte yo me estoy librando bastante de todo, sólo hay veces, que por el calor, me siento muy muy cansada y sin energía pero, vamos, que me alegro de poder disfrutar de todo esto casi al 100%, y no haberme pasado ni un solo día en la cama reponiéndome de alguna diarrea. Soy afortunada.

Me olvidaba de comentar que el domingo, viendo Internet (ya hemos conseguido algo de Internet por aquí), vi que me habían cancelado el vuelo de Ghana a Casablanca, de ahí a Madrid. Así que llamé por teléfono, me querían cambiar el vuelo al 23, cosa imposible para mí, porque perdía mi vuelo de Madrid a Bilbao. Así que regreso a España dos días antes de los previsto, ya sólo me queda una semana aquí, que pena, porque ya no me da tiempo a hacer todas las cosas que yo pretendía pero, seguiré disfrutando de todo esto lo máximo posible.