MIS VIAJES

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rakelclemen

Primeros días en Ghana

Escrito por rakelclemen 09-10-2010 en General. Comentarios (5)

Larabanga, 6 de octubre 2010

 

La verdad es que cada vez que pienso en ponerme a escribir sobre mis vivencias aquí, no sé por dónde empezar. Contar todo se alargaría demasiado… así que he pensado en separarlo por temas, el vuelo, Accra, el viaje de la capital a Larabanga, y la vida en Larabanga.

En Madrid nos juntamos todo el equipo, Carlos, Mycolas (el chico de Lituania), y las Supernenas: Myriam (cactus), María (burbuja) y yo (pétalo, petalotus). Nuestro nombre viene por el color de nuestras toallas, en fin, es una larga historia. En el aeropuerto somos un lio de personas, familiares que vienen a despedirse y de maletas, bolsas y paquetes que queremos hacer llegar (medicinas, ropa, juguetes, preservativos, zapatos, tiendas de campañas,…). Finalmente conseguimos cargar todo, empaquetarlo y facturarlo, cuando lleguemos a Accra ya veremos cómo movemos todo.

Nuestro vuelo hacía escala en Casablanca, allí pasamos una horas, y conocimos a unos chicos canarios, que había venido a montar un negocio en Ghana, era una pareja muy graciosa, les pasaba de todo en todas partes. El vuelo a Accra lo pasamos durmiendo, llegamos a las 6 de la mañana y allí recogimos las maletas, todo llegó bien. Allí vienen a recogernos dos chicos sordomudos (que Myriam conocía de su anterior proyecto en Ghana). A ellos se unen Buckson (el director de la ONG) y Mohamed (un amigo que le ayuda desde la capital).

Llegamos en dos taxis con todo amontonado como buenamente pudimos a nuestro hotel New Haven. Estaba tan cansada que sólo pensaba en dormir, sin embargo a partir de ese momento mi chip cambió, decidí sentarme con todos, escuchar, estar en silencio, observar ala gente, esperar a movernos minutos y minutos. Aquí todo va a otro ritmo más lento, y creo que tiene mucho que ver este calor insoportable que golpea durante todo el día. Así que después de mucho tiempo fuimos a visitar Accra, cambiar dinero, comprar agua, conocer un poco la calle principal. Todos nos saluda, nos choca los 5, nos llaman Obrunis (persona venida del horizonte).

Para movernos utilizamos los trotros (microbuses), en ellos me siento como en casa, todo me recuerda a Santa Cruz (Bolivia), las carreteras, los taxis, la forma de funcionar todo, los puestos de comida, de ropa,…, todo es igual, me gusta la sensación de volver a vivir esa vida después de tantos años, sentir el aire entrando por la ventana del trotro, el hombre gritando las paradas, mientras la gente sube y baja del vehículo sin parar y todos nos colocamos en orden, y subimos y bajamos para dar paso a la gente.

No acercamos a pasear por la playa, todo está sucio, el agua, la arena, y es una pena porque la playa es inmensa, mires a donde mires no ves dónde acaba la costa. Metemos un poco los pies, el agua está caliente, si la comparo con la del Cantábrico. Nos sentamos en una mesa a tomar algo, la gente empieza a unirse al grupo, Emmanuel (un amigo de Myriam) y otras personas de las que no recuerdo el nombre.  Después de comer nos echamos un rato porque por la noche vamos a salir a tomar algo, bailar.

 La noche fue genial, tomamos algo en una terraza, disfrutando de la música africana (me recuerda un poco al reggeaton, pero con un ritmo mucho más pegadizo, más agradable… vemos un espectáculo de chicos que hacen malabares, todo acompañado por la luna llena. Todo es precioso, y poco a poco se nos une más gente, los canarios que conocimos en Casablanca, su conductor, otros amigos, un hermano de Buckson, y todo vamos a una fiesta de  reagge junto a la playa, bailamos sin parar, y conozco a más gente y gente. Yo me siento agotada pero el resto sigue con ganas de fiesta, así que nos acercamos a otra discoteca, allí todo  me gusta menos,  se parece demasiado a lo que tenemos en Europa.

Nuestro segundo día, domingo, lo pasamos en Medina (un pueblo cercano a Accra), allí vistamos en proyecto en el que trabajó Myriam hace dos años, con personas discapacitadas, allí nos reciben una vez más con los brazos abiertos, todo el mundo es tan amable y atento, primero nos atienden a nosotros y luego se preocupan de ellos, a veces me siento mal, son tan sumamente amables, ojalá yo lo fuera la mitad. Después de comer vamos a visitar algún barrio más pobre, todo está lleno de chabolitas rodeadas por ríos de agua sucia, el olor es desagradable, pero me gusta ver a los niños sonriendo, corriendo, saludando,… La vuelta a casa de convierte en una locura, las paradas de trotros están llenas de gente que quiere volver a Accra después de un día en familia. Cada vez que vienen un trotro corremos a subirnos pero o no paran, o la gente empuja para subir, es imposible, hace calor, la gente agobia, el tiempo pasa y se hace tarde, así que después de negociar volvemos en taxi.

El tercer día y último en Accra lo utilizamos para ir a registrarnos a la Embajada y allí ¡Sorpresa! Nos encontramos con nuestros amigos canarios una vez más. En la Embajada ocurrieron dos cosas que no me gustaron nada. La primera que sólo cachearon a la gente Ghanesa y no a nosotros, y eso que algunos llevábamos navajas.  Y la segunda, que en un año, David (uno de los chicos sordomudos) no ha conseguido que le sellen uno de sus títulos de bachiller, dicen no saber si pueden hacerlo o no, y la embajadora es imposible de localizar. En resumen, la burocracia una vez más, es una mierda.

 

Después de la embajada nos acercamos a un barrio mucho más pobre, con un aspecto muy diferente del que hemos visto hasta ahora, con chabolas, sucio, con riachuelos de mierda bordeando las casas.  Allí vive la familia de Emmanuel. Él vive en una zona mucho mejor, porque su trabajo consiste en cuidar la casa de una familia pudiente que ahora reside en otro país. Por la tarde nos caercamos al Cultural Center, lleno de puestos de artesanía, todo es precioso las máscaras, las pinturas, los instrumentos…, dan ganas de llevarse todo. Casi no hay turistas así que todos nos llaman, nos invitan a sus tiendas, a que miremos, compremos,… prometemos volver antes de regresar a España.

Emma tiene una amigo que tiene un puesto de tambores, allí nos dan unas clases sobre los tres tipos de golpes que se dan. Soy nula, en alguno otra ocasión Buckson ha tratado de enseñarme a tocar pero no logro producir ni un sonido decente. Pero me gusta estar allí, escuchando los tambores, con la gente aplaudiendo, y bailando…  Posteriormente visitamos en edificio donde vive el presidente, en esea zona, por seguridad, no dejan sacar fotos pero antes fotografiamos en Estadio de Fútbol, y el centro donde celebran el día de la independencia89 de marzo, 1957).

 

Por la noche hacemos una pequeña reunión – fiesta, con todos los que nos conocemos, incluidos los canarios, y dos chicos voluntarios nuevos que acaban de llegar. Compramos bebidas y nos juntamos todos en la azotea de la casa de Emma, allí hay una mezcla de idiomas, culturas y gente tan enriquecedora… es perfecto, todo es perfecto.

Los dos días siguientes, martes y miércoles los pasamos viajando o dentro del autobús o esperando a algún autobús. El paisaje es precioso, verde, salvaje, con pequeños poblados llenos de puestos de comida o de cosas imposibles, no puedo dejar de observar todo. El autobús no está tan mal pero,  cargan tantas cosas que no podemos casi movernos, hacemos turnos para sentarnos junto a un montón de cajas de rulos, y objetos para el pelo y una señora de tamaño considerable, junto a la que casi no podemos ni respirar. El viaje es de 15 horas, es pesadísimo, tan sólo hemos parado 3 veces con el tiempo justo para ir al baño y comer algo.Llegamos a la 1 de la mañana a Tamale, por suerte Buckson tiene una habitación alquilada, donde conseguimos organizarnos y dormir.

Al día siguiente nos aseamos como buenamente pudimos con un balde de agua, a partir de ahora, todos mis baños serán así, una pastilla de jabón, un cubo de agua y un cacito pequeño, para mi propia sorpresa logro apañarme muy bien. Después de hacer unas compras (mosquitera, comida…) cogemos el autobús a Larabanga, el viaje es bonito pero la carretera está embarrada, llena de baches, y se hace largo, todo se hace largo. Llegamos al anochecer al pueblo, allí nos reciben niños que cogen nuestras bolsas y las llevan a casa, todos nos dan la mano, nos preguntan nuestros nombres, de qué países somos, y todos hablan del Real Madrid, del Barsa, y cuando pronuncio Bilbao, dicen, ¿Athlético de Bilbao? Si no fuera por el fútbol…

La casa, nuestro hogar aquí, son dos edificios junto a un mango (que será nuestra salvación cuando el sol golpee fuerte), en uno dormimos nosotros y la familia de Buckson, en el otro vive otra parte de la familia y el almacén de comida y útiles de cocina. En medio hay una especie de cabañita, que es la cocina de carbón. Sacamos la cosas de las maletas, organizamos un poco nuestra habitación, el colchón nuevo es para los chicos y en el viejo, sucio, maloliente nos colocamos las supernenas cada noche. No quiero hacer esto más largo, así que en otro momento os contaré un poco cómo es el pueblo, su gente y la vida aquí. Vida que empieza muy temprano, antes de las 6 de la mañana, con la primera luz del día.

                                                                                              7 DE OCTUBRE 2010

EL DÍA A DÍA

No tenemos una hora concreta para levantarnos pero, normalmente para las 6 ó 7 ya estamos arriba. Aquí la gente amanece sobre las 5.30 – 6. Lo primero que hago es asesarme en el cuarto que está dentro de la escuela, luego, si estamos todos despiertos desayunamos debajo del mango. Nos sentamos en sillas y bancos, tomamos té o café, con el pan de aquí. El pan es dulce y blandito. Algunos días comemos unos buñuelos, que calientes son una bomba rica, pero fríos son una masa intragable.

Las mañanas las dedicamos a distintas tareas, unas veces preparamos material para el colegio, otros días tratamos de hacernos un baño provisional, o bien vamos a comprar pan, o alguna otra cosa que necesitemos. Como aquí el tiempo pasa lento y no hay mucho que hacer, dedico mucho tiempo a leer. Mi primer libro de lectura “come, ama, reza” me encanta, creo que es un buen momento para leerlo.

El otro día fuimos al lugar donde recogen el agua para cocinar beber y asearnos, como es la estación húmeda pasa un riachuelo cerca de aquí, cada día van las mujeres y niñas con sus calderos en la cabeza y cargan con ellos como si llevaran aire, en lugar de agua. En increíble, yo soy incapaz de ponérmelo en la cabeza. Me da rabia que sólo sean las mujeres las que acarrean con el agua, por suerte, ahora llueve mucho y se recoge el agua de lluvia directamente y no tienen que hacer tantos viajes las niñas  por agua. A nosotros nos miran raro cuando proponemos ir a por agua, bueno a por agua, o a comprar huevos o pan…, cualquier cosa, limpiar, lavar ropa…poco a poco conseguimos hacer cosas sin que se arme una revolución familiar, es como si los huéspedes no pudiesen hacer nada. Yo personalmente me siento fatal, ver cómo son ellos los que cocinan con carbón, los que limpian, los que traen el agua, nosotros sólo miramos, no puedo con eso. Así que nos acercamos a ellos, les echamos una mano con la disculpa de aprender a cocinar la salsa o cualquier cosa.

 

La comida, en resumen, aquí sólo se comen masas hecha con yuca, con maíz o con casaba (parecido a la yuca, de hecho no sé diferenciarlas), son como un puré de patata muy espeso. Así que sin cubiertos coges con la mano y trozo de masa y la untas en la salsa de turno. Generalmente la salsa está hecha con pescado, cebolla, extracto de tomate, ajo y picante. Ayer para variar comimos algo de carne, nunca cerdo, ya que son musulmanes. Así que nos sentamos todos alrededor del plato, comemos con las manos untamos y a la boca. Ya empiezo a tener manía a las masas (fufu – de yuca, kenké – de maíz, otra de maíz y kasaba, cuyo nombre no recuerdo), así que soy feliz con la yuca hervida untada en salsa de tomate y ya no es cuento si comemos arroz con la misma salsa de tomate y pescado, por no hablar de unos tallarines con tomate. El otro día, el domingo, compramos huevos (aquí son caros, y no siempre hay) y con ellos hicimos revuelto de yuca, ¡que rico! Echo muchísimo de menos las verduras, las frutas, yogures, queso o leche pero, aquí no hay, no lo venden y si lo venden es carísimo, así que hasta mi vuelta nada de eso…

A las 3 esto empieza a llenarse de niños, ya han salido de la escuela y han comido y vienen aquí a las clases de refuerzo y a jugar al futbol, a la cuerda o a lo que buenamente haya. Los niños son adorables, pero son muchos y demandan atención continuamente. En las clases se meten en dos grupos de unos 50 niños (cosa normal aquí, que los profesores tienen una media de 70 niños, una locura), no hay mesas, se sientan todos en el suelo y miran a la pequeña pizarra. Buckson les da clases de pronunciación, de letras… no hacen grandes actividades. Estoy tratando de preparar material nuevo pero aquí es difícil hacer funcionar nada, te miran, te sonríen, te dan las gracias mientras dicen “Es una gran idea” pero siguen con su rutina. Hemos preparado un dominó, unos dados, fichas con dibujos y quiero hacer un parchís con la esperanza de que, poco a poco, todo eso se use.

Después de las clases los niños salen fuera y juegan unos a fútbol (se está tratando de formar un equipo con niñas), otro juegan a la cuerda, con semillas, con pelotas… es una locura, los niños no hablan inglés y casi no entienden, así que organizarles es de locos. Todo el rato chillan “madame, madame…” pero no hacen caso. Menos mal que a veces, se acerca alguien que les traduce lo que les digo y se pone un poco de orden. Al final los niños sólo quieren que estemos con ellos, que juegues con ellos, les choques los 5, les abraces, o María (que es enfermera) les cure alguna de sus innumerables heridas infestadas por la arena y las moscas. A las 6, que ya anochece nos despedimos de todos, es una alivio dejar de oír gritos, chillidos y la locura de niños de todas las edades (hasta bebés que traen niñas mayores cargados a la espaldas).

Al anochecer cenamos lo que haya preparado Adam, que es nuestro cocinero de noche, el que prepara comida distinta a las masas, de otro modo no comeríamos nunca tallarines y, muy pocas veces, arroz, ellos casi nunca cenan nada de eso. Y después llega el sueño, el charlar, leer, o tocar el tambor. Los sábados se acerca aquí el grupo de VIH. Este grupo es una maravilla, es gente joven, comprometida con la educación y la realidad de su pueblo, con ganas de cambiar cosas. Han preparado una obra de teatro que dura una hora, sobre educación y prevención del SIDA. A mí se me hizo pesadísima porque todo el rato hablaban en Kamara y no entendía nada pero, para las comunidades es lo adecuado ya que es el idioma local.

Sobre el Kamara decir que es una lengua oral, casi no hay nada escrito, de hecho, cada uno lo escribe como suena. Estamos aprendiendo pequeñas cosas como Ansumaa (buenos días), Anula (buenas tardes-) y poco más, porque todo es difícil. Normalmente la gente al saludar de da los buenos días o tardes, a lo que tu respondes “Abuuuu” con una amplia sonrisa, a lo que la otra persona inclinando la cabeza te hace una pregunta (puede ser que tal estás, o qué tal tu padre o  a dónde vas….) no importa lo que te digan porque siempre, siempre tienes que responder sonriente “abuuuuu”. Vamos que, en realidad, a nadie le interesa si estás bien o mal, o si vas a comprar pan o a recoger agua… es curioso, muy curioso. Nosotros lo tomamos con humor.

Los dos primeros días aquí fuimos a visitar el pueblo, a ver la piedra sagrada y la mezquita antigua (Ambos lugares tienen una leyenda muy bonita, pero que aquí no voy a contar por no extenderme aún más), visitamos a familiares de Buckson, así como al Chief- Iman (que es el jefe espiritual del pueblo) y al Chief (jefe administrativo del pueblo) para que nos vean las caras y explicarles qué hacemos aquí. Nos reciben con muchas muestras de agradecimiento, como si fuésemos algo excepcional, no me gusta esa sensación, porque creo que se espera mucho de nosotros y yo, realmente creo que tengo poco que aportar pero, ése es otro punto del que hablaré luego.

En resumen, este es un pueblo muy muy tranquilo, con población muy joven, todo rodeado de verde, con animales corriendo sueltos por todas partes, y con muchos muchos niños, que se reparten en dos escuelas, una en el centro, junto a la biblioteca (que aún no hemos ido a ver) y otra escuela a las afueras (que creemos que son para los más mayores). La escuela es pública, nadie paga nada, y el actual gobierno (socialista) está haciendo mucho por la educación, por ejemplo, pagar el uniforme de los niños, cosa que, hasta ahora se costeaban las propias familias.Los profesores aquí trabajan un primer año a cambio de 50 cedis (unos 25euros), y los años siguientes (que ya tienen la titulación oficial) ganan  uno 300 cedis. Eso es muy poco, poquísimo, teniendo en cuenta que con esos 50 decis se está alimentando toda la familia de Buckson, son una 8 personas (incluida una niña vecina que han acogido y que es adorable). Adam es el único que trabaja con sueldo aquí, da clases en la escuela de adultos de Mole (dentro de la Reserva Natural). No entiendo cómo lo hacen, supongo que por eso, ellos sólo comen yuca, que cultivan en su granja (está a unos 6 kilómetros de aquí y, espero poder visitarla antes de irme). También sólo beben el agua de lluvia, jamás compran agua potable. Aquí encontrar agua en bolsa es complicado (y la embotellada es carísima,  1 botella grande cuesta 1,20 cedis), así que encargamos dos paquetes grande con 24 bolsas cada uno para tirar unos días, porque el otro día, no quedaban bolsas de agua en el pueblo y terminamos bebiendo agua de lluvia hervida. 

Sobre la vida aquí, reconozco que no voy a echar de menos, ni la comida, ni el agua, ni muchos menos la cama. Dormimos en un colchón mugriento, que no quiero pensar la de bichos que tendrá, que sacamos a ventilar casi cada día y aún así, huele a humedad que tira para atrás. Dormimos las tres chicas dentro de la mosquitera (los bichos pequeños se meten como quieren en la mosquitera y eso que la tratamos con insecticida). Por las noches no puedo dormir, no tengo sitio para moverme, hay miles de ruidos, hace un calor insoportable, odio las noche aquí, se me hacen eternas, menos mal que saco algún hueco antes de llegar los niños para dormir un rato… a este ritmo no sé cuánto tiempo aguantaré. Otro punto espinoso es el del baño, no hay baño así que todo consiste en encontrar tu hueco en el campo… suena gracioso pero esto está lleno de casitas, gente paseando, niños corriendo y bichos dispuestos a atacarte y picarte… así que no es cuestión de estar 20 minutos a ver si te entran ganas de ir al baño, ni de tener diarrea como el pobre Mycolas (que lleva casi 2 semanas malo) y que hace donde buenamente puede. Así que nos planteamos hacer un baño provisional, hasta que hay dinero para un baño decente, la cosa es que llueve tanto que los agujeros se echan a perder, y aún no hemos encontrado un lugar adecuado… en fin, tampoco voy a profundizar mucho más en esto. Jajaja.

Para no alargarme aún más, sólo acabar comentando o respondiendo a la pregunta de…pero, ¿qué haces ahí, Rakel?. Es una buena pregunta, porque hay veces que ni yo misma lo sé. Por una lado todo esto comenzó hace dos años. Myriam viajaba por Mole con una amiga y conoció a Buckson, les invitaron a una fiesta aquí, en Larabanga, así que así conocieron el pueblo y el trabajo de Buckson, montar una escuela, el proyecto del grupo de SIDA, el grupo de mujeres (éste aún está muy verde). A Myriam le gustó la idea, le dijo que para poder conseguir ayudas tenía que registrar LACODEV como ONG, cosa que Buckson hizo en diciembre, así como crear una página web (Que no sabemos muy bien, después de cobrarle un montón de dinero, ha desaparecido de la red). Así que la idea es apoyar el proyecto, conocer cómo va y si todo pinta bien, y se puede echar una mano a nuestra vuelta a España, en fin, poco a poco, porque todo son muy buena ideas pero sin dinero y con el ritmo que llevan los Africanos, a este proyecto aún le falta mucho, mucho para que tome forma verdadera pero, en esta vida, todo es cuestión de proponérselo, ponerle paciencia y mucha, mucha ilusión. Así que aquí estamos, observando, aprendiendo y organizando ideas.

 

En sólo dos días siento haber vivido tanto, haber conocido tanto, resumir todo aquí es casi imposible, pero me siento feliz de estar aquí, de estar en Ghana, de no estar de vacaciones en un hotel de lujo, allí nunca aprendería tanto como estoy aprendiendo aquí.

Sólo faltan dos semanas! 10 de septiembre 2010 Ya sólo faltan dos semanas para

Escrito por rakelclemen 10-09-2010 en General. Comentarios (1)

                                                           10de septiembre 2010

 

 

Ya sólo faltan dos semanas para mi partida pero, ya estoynerviosa como si me fuera a ir mañana. Creo que es la ilusión, las ganas deirme, de saber cómo me irá allí, a qué gente conoceré, qué cultura,  y qué labor podré desempeñar allí. Por unlado llevo mucha alegría de hacer cosas, de conocer, aprender… pero, por otro,mucha pena, porque sé que voy demasiado poco tiempo, demasiada energía ydineros gastados para un instante pero… menos es nada, ¿verdad?, y lo bueno esque si quiero, algún día podré volver!

 

Junto a la alegría y la pena llevo un poco de miedo, bueno,más bien lo llamaría incertidumbre, y dudas… ¿Me adaptaré? ¿Seré bien recibida?¿Conseguiré aportar algo al proyecto?... Ya me conocéis, soy la chicainterrogante. Es más, a Myriam, una de las voluntarias, la he vuelto loca apreguntas: ¿qué se come? ¿Cómo es la gente? ¿Hay electricidad? Cómo son losniños?...

 

Y, entre sus respuestas, y la información que he buscado enInternet, a veces, me tumbo y dejo volar mi imaginación… y veo la Reserva natural y a losniños corriendo alrededor de la mezquita, y veo sus risas, sus sonrisas… y sucuriosidad por conocer esa gente blanca que ha llegado a su pueblo.  Y por un momento, pienso que allí seré unpoquito más feliz que aquí. Ya que siempre, en esos lugares, me siento másfeliz que en mi casa, supongo porque allí estoy haciendo lo que más me gusta enla vida.

 

 

Bueno, mi vida previaje, ya de por sí, caótica, loca, inquieta, está siendo aún másintensa; comprar material para llevar, búsqueda de información, emailsconstantes entre los voluntarios para ponernos de acuerdo en cosas,compartir  nuevas ideas, y esta cabecitapensante (con su rum rum) que no para! Ya no queda nada, meter todo en lamochila y partir a Madrid, juntarme con mi gente y rumbo a Accra con escala enCasablanca. Eso, si nos dejan salir de Madrid con todo el cargamento demedicinas que vamos a llevar! Pero como dice Myriam, lo que sea por llevarmedicinas a los niños, lo que sea.

 

Así que bueno, conociéndome como me conozco, y dada mifacilidad para meterme en líos, aventuras y demás, supongo que allí ya empezaráuna lucha, por conseguir lo que soñé hace 20 años, desde el día que vi unreportaje sobre África, desde el día que dije… yo quiero ir allí, yo quierohacer algo por ayudar… y no sé si lo hago, si ayudo de verdad pero, al menos lointento.

 

Ojala hubiera Internet allí, para poder compartir convosotros cada día un poquito de lo que vaya viviendo… pero no me quedará másremedio que hacer un resumen a mi vuelta. Algo es algo no? Y gracias a todoslos que me seguís desde mi blog y a los que me habéis seguido desde siempre através de mis emails, que han sido muchos. Voy a dejarlo, que parece que voypara un año, y para cuando me dé cuenta ya estaré de nuevo en mi casa, con eleuskera, mis curros, el master… en fin, ya sabéis! Mi vida.

LACODEV

Escrito por rakelclemen 04-08-2010 en General. Comentarios (0)

LACODEV (The Larabanga Community DEvelopment Volunteer Organisation). ESta ONG trabaja en la zona este de Gonja, en la Región Norte de Ghana. Tras los pasados años de conflictos, las deficientes estrategias de desarrollo del gobierno, sumadas a la pobre economía basada en la agricultura….LACODEV quiere contribuir al desarrollo de estas comunidades.

La idea es proteger el medio ambiente, aliviar la pobreza, crear un orfanato (para acoger a niños que se ven implicados en el trafico humano), favorecer el empoderamiento, mejorar la vida de la gente portadora del VIH/SIDA.

La idea es que los voluntarios seamos una pequeña pieza en este gran ajedrez, para ir marcando diferencias. Ya comenté que nuestro trabajo, aunque aún está sin concretizar, irá enfocado a la prevención de enfermedades. LACODEV, a cambio, nos recogerá en Accra, allí pasaremos los tres primeros días, para adaptarnos al clima, a la comida, al ritmo… y conocer el funcionamiento de instituciones, transportes…. Una vez estemos en Larabanga nos darán comida y alojamiento (sobre esto hablaré el próximo día jjj), y los más importante nos darán asesoramiento local.

Ésta es la teoría pero, todos sabemos, que la teoría no se asemeja mucho a la realidad, especialmente en un proyecto sin dinero. Y en un mundo donde todo es dinero, el desarrollo es dinero, todo, todo depende del dinero, veremos que la construcción del orfanato es una utopía… Así que a mi vuelta ya os contaré y compararemos teoría-ilusiones-realidad….

TRAS UN FIN DE SEMANA EN LEÓN...2 de agosto de 2010-08-02 Hasta ahora no he querido h

Escrito por rakelclemen 02-08-2010 en General. Comentarios (1)

2 de agosto de 2010-08-02

Hasta ahora no he querido hacerme una idea de cómo sería miproyecto en Ghana, mi trabajo, la forma de vida, la gente de allí, las casas,ni mucho menos los voluntarios con los que compartiría dicha experiencia. Estefin de semana todo ha empezado a cambiar, mi mente ha comenzado a dibujarimágenes, proyectar ideas, ilusiones, aunque eso sí, todo con mucha cautela,sabiendo que hasta que no llegue no seré consciente de los cambios, de larealidad, es más, sé por propia experiencia que uno nunca acaba por conocer unlugar, siempre quedan tantas cosas por descubrir…

 

El sábado, tras una Odisea en el coche, como no podía ser deotra manera, llegué a un pequeño pueblo de León, donde ya me estaban esperandoalgunos de mis compañeros de viaje, Myrian, María y Carlos (faltaba Micolas, deLituania, a él no le conoceré hasta septiembre). Para mí, ponerles cara,escuchar su voz fue  un gran alivio,porque desde ese momento supe que serían grandes y buenos compañeros. Todoshemos tenido  experiencias previas encooperación, excepto María, así que en seguida comenzamos a compartir  experiencias, proyectos, opiniones,…, todomuy, muy enriquecedor. Ni qué decir que saber las vivencias de Carlos en Kenya,así como las de Myrian en Ghana supuso para mí una gran fuente de conocimiento.Yo sólo era un mar de dudar, de preguntas (qué haremos, qué comeremos, qué ropaes la adecuada, cómo es el clima, cómo comenzó el proyecto…)

 

Sobre la labor que vamos a realizar allí, está un poco todoverde, y es más, vamos a llegar a Accra sin tener nada claro qué haremos allí.De momento, el plan es dar formación a voluntarios de Larabanga  sobre enfermedades comunes de allí (VIH-SIDA, Malaria, Tuberculosis, Polio, Tifus, Bilharzia, Parasitosis, así como eltratamiento de picaduras de reptiles). A mí me ha correspondido prepararmaterial sobre Malaria y Tuberculosis (ésta última enfermedad la escogí, porque mi madre siempre me decía que tosía comouna tuberculosa jajaja. Así que sentí curiosidad…). Todo suena muy bien, muyinteresante, una gran labor… pero, partimos de la base que, de momento, no hayvoluntarios… Así que si se da el caso, que llegamos al pueblo y no existe nadievoluntario (algo bastante compresible dada la realidad del lugar) tendremos quever, qué otras funciones podemos realizar allí.

 

Como primer contacto con lo que será mi vivencia allí, nocontaré mucho más. En otra entrada hablaré de LACOVED (la ONG con la que trabajaré) asícomo de Larabanga (el lugar donde pasaré la mayor parte del mes). Respecto a miidea de seguir allí el blog, creo que se va a ver bastante truncada, entreotras cosas porque el Internet más cercano se encuentra a más de 20 kilómetros…y, sinceramente, creo que ésa va a ser mi menor preocupación. Lo poco que sé deLarabanga es que no cuenta con escuela (el 90% de la población es analfabeta),ni servicio médico (el más cercano está a 4 horas andando), no hay aguapotable, ni tratada, y la fuente, pozo o río está a bastante distancia delpueblo (lo cual supone cargar con un cubo de agua durante bastante tiempo).Amén de que no hay baño, ni ducha, ni luz eléctrica con continuidad,… enresumen, sin entrar en muchos más detalles, aquello va a ser bastante distintoa lo que he vivido hasta ahora. Sin embargo eso me motiva más, porque veo másnecesario que nunca que algo hay que tratar de hacer en cooperación con ellos.

HACE 10 AÑOS

Escrito por rakelclemen 06-07-2010 en General. Comentarios (3)

Todo comenzó hace 10 años. Acababa de finalizar mi carrera, tenía ganas de viajar, de conocer otros lugares, y sobre todo, de vivir una experiencia de voluntariado. Ahí empezó mi propia Odisea. Primer destino Loma Alta, BOlivia. Después vinieron otros, Peru, Warrington (Inglaterra), Thailandia, Ciudad Juarez (mexico), Calcuta (India), Nepal... y otros destinos más cercanos, y no por ello menos importantes... Alemania, Italia, Francia, Irlanda,...

Muchos vuelos, muchos recuerdos (buenos y malos, en especial buenos). Resumir todos sería imposible pero, este pequeño resumen es el punto de partida de todos los viajes que quedan por venir, que espero, deseo, sueño... no sean pocos. Me gustaría usar este blog para compartir con la gente mis vivencias, mis pensamientos, mis mejores momentos, reflexiones, de mi proximo viaje a Ghana. Espero que me sirva para enriquecerme, para pararme, aprender, pensar, compartir y acercarme un poquito a toda la gente que quiero y que en esos momento estará un poquito lejos. Este es el comienzo de un sueño, un sueño de muchos años, el sueño de Africa...